lunes, 28 de junio de 2010

Ruta 260 hacia una estrella


Mi entrañable pariente y amigo Rodrigo Peláez afirma que quien no ha sido cursi en la vida es porque nunca ha amado. Y le asiste toda la razón. A estas alturas del partido se me ha dado el privilegio de hacer lo que se me da la gana, (en el sentido responsable que indicara Carlos Monsiváis), de modo que no me habría perdonado nunca dejar de cometer la siguiente cursilería, escrita en octavilla a partir de la tabla de ruta de un bus urbano al cual subió hace poco este peatón, y que refleja asimismo la candorosa esperanza con la que los ciudadanos de pata al suelo bautizan sus barrios marginales.


Para la Nena.
Eres mi ESTRELLA del alba
y el Lucero del atardecer;
más hermosa, a mi parecer,
que el vago astro venusino.
Imposible hallar Tesoro
por un padre más amado,
que ni en el cielo azulado
de Boyacá peregrino.


(Foto: "Guagua" en el casco viejo de la ciudad de Panamá. Foto de H. Darío Gómez)

2 comentarios:

  1. Recuerdo al cursi Dario cuando perdidamente enamorado llegó a mi casa con tan solo unos pocos años encima, una mujer a su lado y un costalado de sueños en su espalda .....
    Si, muy cursi ... como a todos nos ha tocado!

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  2. Así es, Maese Luis Fernando. Por eso ¡reivindico la cursilería!.

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