martes, 7 de septiembre de 2010

Farmacopea apocalíptica







Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: "Va a llover", y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: "Viene bochorno", y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Luc. 12, 54-59

Son “los signos de los tiempos”, digo yo, con ignorancia supina. Pero están sucediendo cosas insólitas que no sabemos explorar, al menos como lo sugiere el evangelio de Lucas. Hace apenas unas semanas los avaros más ricos o los ricos más avaros (el orden de los factores no altera el producto), anunciaron que donarán la mitad de su fortuna a los más necesitados. ¡Y ahora nos viene el meteoro! Definitivamente aquí va a pasar algo. De manera que conviene ir preparando el cuerpo y el espíritu para recibir los portentos que anuncian el fin del mundo. En efecto, el pasado domingo 5 de septiembre a las 15:15 horas (¿número cabalístico?), una “enorme bola de fuego celestial cruzó Colombia”, según dijo el Universal de México. Fue un bólido, un meteorito, un asteroide, “un cuerpo celeste precedido de una llama azul y cola anaranjada con estela de humo”, dijeron más prosaicamente los diarios locales. Lo cierto es que a las tres y cuarto de la tarde se escuchó una fuerte explosión que sacudió de su modorra dominical hasta al mismo Gobernador de Santander, quien sólo atinó a decir que: “Algo pasó. No tenemos claro. Hay muchas conjeturas; yo mismo escuché el golpe, una explosión muy fuerte”. Y cuando algo así pasa en un país donde las únicas explosiones son de bomba terrorista, pues uno tiene serios motivos para pensar que ahora si nos llegó la hora señalada, y que de esta no nos salvará ni la “Maunífica”.

Ahora bien, como yo no tengo licencia para vender indulgencias, que son como píldoras para curar el alma insana, y además de tejas para arriba no me meto(allá ellos con su negocio), aprovecharé la ocasión para comercializar PASTILLAS ANTI-METEORO, (como lo hicieran hace 100 años los mercachifles del cometa Halley con sus píldoras anti-cometa), para mitigar, mientras llega el fin, los efectos nocivos de los prodigios que se avecinan.

He aquí mi FARMACOPEA APOCALÍPTICA que, aclaro de antemano, no está incluida en el Plan de Beneficios de la Seguridad Social:

CREMA ANTI-SELENE: Protege el cutis de los fragmentos de luna que caen de la atmósfera los domingos 5 de septiembre a las 15:15 horas. Inocuidad garantizada en las noches de plenilunio.
FILTRO ANTI-ESTELAR: Al igual que un paraguas astronómico, ofrece protección contra las ilusiones fallidas causadas por las estrellas fugaces. FACTOR 50: Contra deseos incumplidos, FACTOR 30: Contra promesas rotas, FACTOR 10: Contra suspiros
JARABE ANTI-BÓLIDO: Calma la tos producida por la “masa de materia cósmica de dimensiones apreciables a simple vista que, con la apariencia de un globo inflamado, atraviesa rápidamente la atmósfera y suele estallar y dividirse en pedazos”. Mejor dicho, lo que cayó por allá en el Cañón del Chicamocha, mano.
PASTILLAS ANTI-METEORO: Calman la acidez estomacal producida por la “modorrus interruptus” del señor Gobernador de Santander los domingos 5 de septiembre a las 15:15 horas.
UNGÜENTO HELIOS ANTI-MANCHAS: Protege al sol de las manchas solares (a este dios hay que protegerlo de si mismo).

créditos fotos: foto archivo El Tiempo y www.morguefile.com By: anitapatterson

5 comentarios:

  1. Vimos este objeto que pasó volando. Tenía una luz azul adelante y por detrás tenía una llama naranja y dejaba algo de humo" , indicó la periodista al diario

    Dificil destino nos toca vivir, yo podría decir que mal o bien ya viví, me duele los niños y los jovenes de este tiempo.
    El sudeste de mi país, junto con Canada,China, Australia están siendo castigados por la abundante lluvia. Sin contar con los terremotos que no cesan.
    Ojalá, señor alquimista, pudiese tener un antídoto contra el miedo.
    Te quiere la tía Ku

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  2. muy bueno yo quiero uno de cada uno pero pagare cuando cuando caiga otro meteoro o me llegue mi parte de la fortuna prometida por los ricos, lo que pase primero ( y me atrevo a pensar que la nalanza se inclina a favor led meteorito)

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  3. Tía Ku, ni siquiera los mercachifles habladores pueden garantizar la cura contra el miedo. Cada uno es dueño del suyo. Si alguien te vende un antídoto, pues, sospecha, ahí hay truco. Se me ocurre un sucedáneo (aunque poco efectivo y de efecto temporal) y es el aguardiente.

    Angelita: A tí si te recomiendo el FILTRO ANTI-ESTELAR pues te quedarás esperando por las promesas fallidas de los avaros ricos.

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  4. JAJAJA, Yo encargo desde ya un filtro factor 50. Si quiera aclaraste, peatón, que no te metías de "tejas para arriba", pues en esto de las creencias hay muchas suceptibilidades.

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  5. Ciertamente, Dolores, respeto profundamente las creencias de cada cual, y por eso me limito a aportar una terapia paliativa para los efectos netamente corporales y físicos producidos por los fenómenos astronómicos. Ahora bien, en un próximo post me atreveré a promocionar mi "taller de refacción de corazones estropeados"

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