miércoles, 13 de julio de 2011

Pequeñas narraciones intrascendentes XVII

CAJÓN COMUNITARIO



El peatón cuenta que…

Se preguntaba por estos días el maestro Lisandro Duque (El Espectador, Domingo 9 de julio de 2011), si los ataúdes de los difuntos destinados a la cremación son realmente sometidos al fuego junto con sus contenidos inertes, o si por el contrario son reciclados antes del horno por los funerarios, asegurando así una ganancia adicional. Su cuestionamiento tanatológico me trajo a la memoria la propuesta políticamente incorrecta de mi abuela Graciela Velásquez, quien pocos días antes de su muerte prematura, a la tierna edad de noventa y cuatro años, propuso comprar un solo ataúd reutilizable por toda la familia en trance de viajar al otro toldo, habida cuenta de la “maduración” del riesgo de muerte –aunque ella no lo mencionó en términos estadístico-actuariales, claro está- de los Velásquez, de los Gómez, de los Mejías y de los Peláez nacidos con anterioridad a 1.920, muy próximos a seguirla; y en consideración a un gasto suntuario destinado inútilmente a las llamas, cuya efímera “vida útil” se prolonga, a lo sumo, por setenta y dos horas comprendidas entre la velación del pasajero temporal, sus honras fúnebres y el horno. Y es que mamá Lelita, contaba mi padre, como buena matrona antioqueña, siempre fue muy práctica, previsora y ahorrativa, de modo que el único de sus hijos que estrenó ropa de niño, aparte de mi tía Liliam, fue mi tío Hernando, el mayor, quedando mi papá -por buen nombre Héctor- y mi tío Octavio, supeditados a heredar los “chiros” arremangados del más grande de los varones. Se entiende, entonces, la naturaleza utilitaria y prosaica, si se quiere, de su idea, más todavía cuando ha subido desmesuradamente el costo de la vida –que valoramos tan poco, sin embargo- y de la muerte.

Lo que parece seguro es que la propuesta indecorosa de mamá Lelita, hecha in artículo mortis, no cayó bien entre sus parientes sobrevivientes, no tanto por su falta de sensatez, como por el hecho, acaso macabro, de que nadie hubiera querido hacerse cargo de guardar en su casa el cajón comunitario hasta que fuera requerido por el siguiente “viajero” de la familia en turno a la eternidad.

De allí vino a resultar que, sin saberlo, mamá Lelita fue gestora y "protomartir" de la idea de las Agencias de Viajes "todo incluido" hacia el destino sin retorno, que hoy conocemos como servicios exequiales “prepagados”. Pero ¡ay!, sutil paradoja, se murió sin poderlos utilizar.

créditos foto: Don Brutalli, www.flickr.com

8 comentarios:

  1. Por lo visto la abuela era toda una visionaria, el ataud reusable le da un nuevo significado a la onda verde.

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  2. Sin duda alguna, mi adorada Angelita. Al fin y al cabo si nuestros huesos y nuestra carnita despues de muertos pueden reciclarse como abono, pues también resulta lógico que el cajón sea reutilizable muchas veces, para salvar a muchos árboles.

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  3. jajajaja abuela previsiva la tuya, Darío

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  4. Darío: Soy partidaria de la cremación, pero tanto por la economía, simplemente se me hace más práctico.
    He estado bastante ocupada con lo de la boda de mi hijo Alejandro que es el 12 de agosto. Sin contar con que tuve a mi hermano y mi cuñada en casa. Pero no creas que por eso te pierdo de vista ¿he?
    ¡Ay con lo que me gustan las moras!
    Saludos a doña Inés del alma tuya y felicítala por cultivar tan buenas moras.
    Y tú hazme el favor darle un beso de mi parte y que ella te dé oto de parte mía: Tú tía Doña Ku

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  5. Previsiva, como no, amiga Dolores y amiga del fuego, pues no abandonó el cigarrillo desde los 14 años hasta su partida final.

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  6. Tía Ku, con muchísimo gusto cumpliré tus recados. Y felicitaciones por el matrimonio de tu hijo Alejandro. Con seguridad saldrá todo a pedir de boca.

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  7. DON DARIO BUEN DIA Y CON PERMISO

    Y la señora mas que ahorrativa fue sin duda visionaria, pues como van las cosas en este pais, donde todo el mundo roba todo (Hagame el favor la Dian, te roba tus impuestos a tiempo)no va a haber plata ni para el cajon, entonces, reciclas, ayudas al planeta y estiras los poquititos pesos que te dejan los innumerables ladrones de este pais....

    UN SALUDO MAS QUE CORDIAL, CON AFECTO DON DARIO


    STAROSTA
    (UN PRODUCTO DE SU IMAGINACION)

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  8. Muchas gracias por sus comentarios Starosta y me agrada mucho que visite este espacio para insuflarle, como siempre, juventud e irreverencia, que son tan necesarias en este mundo de gente tan grave y trascendente. Un fuerte abrazo

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