martes, 29 de mayo de 2012

Impunidad social



(Avenida Caracas 6:30 pm. Foto de H. Darío Gómez A)
"Si quereis conocer los siete pecados capitales (avaricia, lujuria, gula, pereza, ira, soberbia, envidia), seguid el ejemplo del funcionario corrupto" Anónimo.

Con más frecuencia de la que quisiéramos aceptar, leemos en los titulares de nuestros periódicos o vemos en los telenoticieros de la noche los escándalos de corrupción protagonizados por algunos funcionarios venales -de las diferentes ramas del poder público- que, a título personal o en componenda con inversionistas y contratistas corruptos del sector privado se apañan sin pudor los recursos del erario. Entonces los comentaristas de turno se duelen, con razón, de que frente a la impunidad, ya no digamos judicial, sino  disciplinaria, fiscal y aún política, no haya sanción social para tales comportamientos perniciosos. 

De modo que nos acostumbramos a ver en las páginas sociales de las revistas del corazón las fotos de los servidores públicos sub júdice o en detención domiciliaria posando en los clubes de alcurnia junto a personajotes del jet set local que, lejos de eludir tan indigna compañía, lucen orgullosos de aparecer en la escena. 

Sin embargo -a riesgo de teorizar-, considero que más grave aún que la ausencia de sanción social para ciertos comportamientos negativos, es el hecho de que un sector importante de la sociedad se haya acostumbrado a legitimar tales actuaciones hasta el punto de considerarlas aceptables, normales, incluso justificables. Resulta inaudito, por ejemplo, que el Senador Merlano estime que en virtud de la votación recibida para ocupar su curul, quede exento de manera automática de la obligación de cumplir la Ley. Y más incomprensible todavía que el Comandante de la policía de Barranquilla haya comprometido la institucionalidad respaldando el desacato soberbio de Merlano - desautorizando de paso a sus subalternos-, con el argumento peregrino de que un “honorable” Senador, por el hecho de serlo, no puede ser conminado por la fuerza pública a practicarse la prueba de alcoholemia en un retén preventivo a conductores, so pena de incurrir en falta de respeto a su dignidad. 

Es decir, estamos retornando a la Edad Media cuando el Señor Feudal tenía el soberano derecho de hacer lo que se le diera la real provocación porque, además, se le veía bien. Eso es impunidad social. Quizá por tal razón nos merecemos la clase dirigente que padecemos.

¡No hay derecho!

9 comentarios:

  1. Darío: Estando, como estamos, en plena campaña electoral, tu comentario viene como anillo al dedo.
    Esta es la época en que se maquillan a los corruptos, hablando de sus aciertos y escondiendo sus cochinadas.
    Pero no cuentan con que existen las redes sociales, donde por más que quieren, no pueden callar al pueblo.
    Se ha organizado un gran movimiento, que está formado por estudiantes de muchas Universidades. Este es llamado "Yo soy 132". Haciendo referencia a los primeros 131 alumnos que protestaron frente a uno de los candidatos más corruptos: Enrique Peña Nieto.
    Espero por el bien de mi país, que frenen las corruptelas maquinadas por gente que definitivamente le daría la puntilla a México.
    Tu política tía: Doña Ku

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    1. La corrupción es un mal endémico en nuestro sufrido territorio latinoamericano. Pero más grave aún la indolencia y abulia de los ciudadanos de bien que permiten la infamia. Un abrazo, tía virtual.

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  2. He descolgado un trocito de cielo
    Para que al mírate en su espejo
    Sea la felicidad la sonrisa de tu reflejo.

    Buen fin de semana
    Sin distanciarse del optimismo
    Ni asociarse con el pesimismo.

    Un abrazo para saludarte
    Y un beso para despedirte

    María del Carmen


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    1. Mi querida María del Cármen, tienes razón no podemos dejarnos llevar del sombrío pesimismo, aunque si debemos estar alertas para no legitimar la infamia con una actitud pasiva y silenciosa. Un beso.

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  3. Nuestro pais es una agujero negro en cuanto a politica. Nuestros dirigentes cada vez buscan más llenar los bolsillos. NO es gratuito que a londoño le hagan ese atentado y que secuestren al frances y que en esto, salga un titular que diga "humilde trabajador se le come el corazón a honorable congresista por no aprobar reforma agraria"

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    1. Así es,Juan Camilo, cómo no. Por eso es necesario seguir indignándose. Toca promover el movimiento de "Indignados" iniciado por Stéphane Hessel.

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  4. !Ay cómo te entiendo!, lo de la impunidad social -y judicial y política- está a la orden del día, quiero decir, aquí y allá y en todos lados, en mayor o menor medida, pero en todos lados... y hasta en las culturas que podríamos pensar más avanzadas y/o desarrolladas, de cuando en cuando salen brotes psicóticos de feudalismo. El tema está -pienso yo- en que el asunto no quede en el olvido y la apatía social, en el convencimiento de que no se puede hacer nada frente al arrollamiento sistemático de los derechos, porque poderse, se puede, poco a poco pero se puede: de hecho, comentarlo, sacarlo a la luz, destaparlo, y no encubrirlo ni justificarlo, ya es un buen paso !anda que no!. Te voy a contar, aquí ahora mismo está en portada de prensa el caso Divar (Carlos Divar es el Presidente del Consejo General del Poder Judicial y Presidente del Tribunal Supremo) esto es, el mayor responsable de la Judicatura del país, dado que el Ministro de Justicia, ni es Juez ni tiene porqué serlo; pues bien, nos hemos enterado por la prensa que el Sr Divar, tiene -aparte de un sueldazo con bastantes prevendas añadidas como coche oficial, seguridad, etc- una jornada laboral de martes a jueves, y él, dado lo cual, los fines de semana ponía "actos" en Marbella (una localidad de lujo a la vera del Mediterraneo, en Málaga) y allá que se iba "a trabajar" cobrando dietas abultadísimas de fondos públicos en hotelazos de lujo y restaurantes de no menos lujo, gastos que encima no eran fiscalizables ni controlables por Hacienda por ser vos quien sois, ya sabes, por ser él el máximo órgano judicial del país... ha tenido que ser otro miembro del Consejo del Poder Judicial el que lo ha denunciado a la prensa y destapó la corruptela, si no, nadie se hubiera enterado del asunto.
    No me digas que no es de vergüenza que el máximo órgano de los Jueces de España esté con cargo al erario público dándose la vida padre en hotelazos de Marbella, y díme tú si es de recibo ir a trabajar a tu Tribunal Supremo de martes a jueves, !con razón las sentencias se eternizan y tardan años y años en ver la luz, si solo se trabaja martes, miercoles y jueves!, y el Gobierno pidiendole austeridad y esfuerzos a la ciudadanía y ampliando el horario laboral dos horas semanales, además de la bajada de sueldos... mi abuela utilizaba un refrán que decía "quien hizo la ley, hizo la trampa", y eh voilà, de cuando en cuando aparecen los tramposos.

    Mil besitos gordotes

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  5. Me suena conocido el ejemplo de Divar. Por acá cunde. De hecho, nuestro presidente Santos (que de santo no tiene sino el apellido) se inventa actos oficiales en pueblos del caribe colombiano, generalmente los viernes y los lunes, como pretexto para pasar los fines de semana con la primera dama y toda la parentela en la casa presidencial de Cartagena de Indias, con lujos inimaginables. Pero como tu dices: indignarse y protestar es un primer paso del control social de lo público. Besos

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