martes, 19 de junio de 2012

Taller de refacción para espíritus estropeados



Mamá Sofía, mi abuela materna, cuyo nombre hacía honor a su sabiduría rica en sentido común, decía que los mejores negocios son la religión y los vicios. En ese orden. Hoy podríamos agregar a su lista de negocios redondos la salud y la educación. Pero es que la abuela (para su bien) no alcanzó a conocer las Aseguradoras de Salud (las fementidas EPS), ni tanta institución educativa de garaje que abre impunemente sus puertas a la juventud con esperanzas de formarse. Y aunque resulte paradójico, en mi patria los vicios al menos ayudan a financiar la salud y la educación pública. La religión no. Tal vez por eso resulta ser tan buen negocio. Desde que se aprobó la Ley de libertad de cultos (como reivindicación democrática de la Constitución de 1991, que celebro), se han fundado en Colombia cerca de mil quinientas nuevas iglesias cuyas denominaciones, en algunos casos, son francamente esotéricas. Yo mismo estuve tentado a fundar una, aprovechando la facilidad de palabra que algunos me achacan, así como la urgencia de mejorar mi situación financiera. Desistí del intento al adquirir conciencia de mis limitadas dotes histriónicas (soy patético) como pastor y porque además detesto las corbatas rosadas con pañuelos que les hacen juego. Pero sobre todo, renuncié a la idea al enterarme de que se adelanta en el Congreso de la República un proyecto de ley para penalizar el “constreñimiento religioso”, esto es, en plata blanca, ¡cárcel para los timadores! ya sean curas, pastores, imanes, hermanos, lamas, rabinos, chamanes o vendedores de aspiradoras. Bien se sabe que hoy por hoy muchas iglesias se mueven con sutileza entre las Sagradas Escrituras y el Código Penal.

Se me dirá que no todas las iglesias se fundaron para timar a sus fieles, y que la iglesia católica no puede seguir teniendo el monopolio del comercio espiritual (¿por aquello de las indulgencias?), en fin, cosas por el estilo; pero sábelo Dios que no me refiero a las iglesias históricas erigidas responsablemente para ofrecer sincero apoyo espiritual a sus fieles, sino a las sectas que pretenden esquilmar impunemente a sus seguidores, aprovechando su ánimo vulnerable. Yo supongo, para bien de la feligresía, que de ahora en adelante los líderes espirituales deberán transitar por los caminos de la fe como los seis príncipes hijos del rey Vimbosona que, según cuenta don Ramón Vinyes -el sabio Catalán-, “...para ir a Sakyamuni, dejaron en las manos del primer pasante sus sortijas… y sus ambiciones”.

Mas es lo cierto que desistí del negocio de almas al por mayor, y estoy pensando más bien en montar un pequeño taller de refacción para espíritus averiados, una suerte de primeros auxilios para el ánimo, de reparaciones menores para el alma antes de saltar al vacío. Mamá Sofía estaría de acuerdo conmigo en que hay espíritus que, como los zapatos gastados, aún resisten sus medias suelas y sus tapas para seguir caminando por el sendero del bien; puños y cuellos (de la camisa existencial) que se pueden voltear dignamente; medias para remallar, paños para tejer y agujeros que remendar todavía en este mundo consumista donde las cosas se fabrican para durar poco, como pasa con las relaciones. A mi juicio, existe la posibilidad real de “sanación” del espíritu a través de la palabra. Y no me refiero necesariamente a los textos hagiográficos o sagrados (que los hay extraordinarios, como el Eclesistés, ese libro existencialista), sino a cualquier texto que llegue a nuestra vida en el momento preciso. Siempre habrá algún libro -salvo de Paulo Coelho-, que nos diga algo novedoso y constructivo.

Veamos la carta de servicios de mi “TALLER DE REFACCIÓN PARA ESPÍRITUS ESTROPEADOS”:


SE PONEN MEDIAS SUELAS A LOS CORAZONES GASTADOS ¿De qué lado se gastan los corazones?

SE PONEN TAPAS AL CALZADO DEL ESPÍRITU para impedir que se nos suba al corazón la húmeda soledad.

SE VOLTEAN LOS PUÑOS Y LOS CUELLOS A LAS CAMISAS DE LA ESPERANZA La desesperanza roe y deshilacha la tela frágil de nuestra esperanza.

SE REMALLAN MEDIAS PERSISTENTES La persistencia es la malla que protege los sueños del absurdo y del sin sentido.

SE TEJE EL PAÑO DEL ALMA con cicatrices de filigrana invisible para heridas sin restañar.

SE REMIENDAN AGUJEROS Para que no se escape el sentido de la existencia, para que no se nos cuele el horror.

En casos severos se recomienda acudir al psiquiatra, al cura, al imán, al pastor, al hermano, al rabino, al lama o al chamán. Remisión sin compromiso.



créditos foto: de abuela www.flickr.com

10 comentarios:

  1. Bien pensado lo del taller....
    Pero....creo que puede dar pocos dividendos si no lo trabajas tratando de conducir al buen rebaño, por el sendero elegido.

    Me maravilla ver como la gente cae en tales manos.....lo que puede hacer la soledd no???
    o tal vez la injusticia.

    Cariños

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    1. O todo ello junto, Abu. La gente angustiada busca descargar sus responsabilidades en alguien que prometa liberarlo de las aulagas.

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  2. Hola vengo desde el blog de la abuela Ciber.
    Me ha gustado el texto. Siempre hay algún libro, palabras y ejemplos de alguien que te ayuda en el camino de la vida.
    Me encantaria contar con tu visita al blog de josefa. Afectuosos saludos.

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    1. Si, cómo no, Josefa. Siempre habrá un libro abierto esperándonos para decirnos algunas palabras útiles.

      Será un gusto para mí pasar por tu blog, Josefa. Gracias por la invitación

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  3. !Madre mía!, ¿mil quinientas iglesias nuevas en apenas veinte años?... a unas 75 nuevas iglesias por año !qué desatino!, francamente, entiendo y apuesto por una libertad religiosa, pero de ahí a que afloren las iglesias como las setas, va un mundo, desde luego algún freno debe de ponerse a tanto dislate, porque mayormente, estas iglesias emergentes no son sino mafias encubiertas, autenticas cuevas de alí babá para quedarse hata con el último céntimo de la presa que por soledad, por imprudencia, por inocencia, por busqueda de sincera espiritualidad o por la razón que fuere, cae en sus redes... (!Dios nos coja confesaos!, esta vez el refranero viene como anillo al dedo, dí que no)


    Mil besitos gordotes

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    1. No puedo decir que no, querida Alicia, porque estoy completamente de acuerdo contigo. Un abrazote, mujé.

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  4. se teje el paño del alma, a mi anótame en ese taller....
    sabes que en mis momentos de frenesí desesperado por conseguir el vil metal también le insistí a mi esposo "hacete pastor", yo recolecto el diezmo... ideas desesperadas querido Peaton, muy bueno tu escrito, pero creo que será un fracaso, los vicios dejan mas dinero, saludos querido amigo mio

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    1. Será un placer anotarte en el taller, Amalia, pero como conferenciasta. Tu sabiduría será siempre bienvenida.

      Y, sí, los vicios dejan más dinero. No me veo, sin embargo, regentando un garito. Saludos querida Amalia.

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  5. Darío: No me vayas a dejar fuera, no sea que se acaben las inscripciones, pues con esto del fin del mundo y esas hierbas, muchos queremos irnos lo mejor reparados posibles.
    Un tip para los que quieran aumentar sus ingresos es: reportar la aparición de la imagen de algún santo o de plano de la virgen o de Jesucristo en insólitos lugares de su casa, tales como: el interior del horno,la parte trasera de la silla del bebé, el plato que heredaron de la abuela, el cucharón que usan para servir la sopa, etc, etc.
    Luego toda la familia pone cara de iluminados y, ¡a cobrar, para que la gente pueda ver tal prodigio!
    El otro día pensé en reportar la imagen de San Pichuchín en mi torta (pan partido en dos y relleno de variadas carnes y vegetales) de aguacate, pero me ganó la gula y me la comí toda antes de madurar la idea. ¡No sirvo pa'los negocios!
    Saluditos de tu tía la glotona: Doña Ku

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    1. O la imagen del niño Jesús en la mancha de humedad de una pared roñosa..... en fín, tía Ku. Un fuerte abrazo, mujer.

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Héroes insospechados y clandestinos

“Los infinitos héroes desconocidos valen tanto como los héroes más grandes de la historia.” Walt Whitman Irene & Cia. Una muchac...