viernes, 16 de agosto de 2013

Guía zurda de Panamá II

(El peatón en el Casco Antiguo. Foto de Angela Gómez B.)






(Fotos del Casco Antiguo de Panamá, Agosto 2013. Fotos de H. Darío Gómez A.)

Al curioso lector le habrá pasado que cuando llegan las visitas, uno cierra con premura la puerta de la cocina para que nadie vea (al fondo) el patio de ropas con nuestras intimidades expuestas al sol. Lo mismo pasa con las ciudades. Nos avergüenza el feo perfil de la pobreza, de modo que hacemos lo imposible por ocultarlo. Sin embargo allí está, como una ineludible presencia. Como un infame contraste.

Para acceder al glamuroso casco antiguo de la ciudad de Panamá es preciso cruzar el barrio popular del Chorrillo, famoso por su equipo de fútbol, por el inolvidable boxeador “Mano de Piedra Durán”, por su brava resistencia a los invasores en 1989, pero también por su alta peligrosidad, merced a las fechorías de algunos de sus habitantes, que no todos, pues en su mayoría son esa gente digna y trabajadora, de carne y hueso, de trabajo y de sudor a que alude la canción de Rubén Blades. Siendo así las cosas, las autoridades aconsejan a los turistas llegar al centro histórico en taxi, ojalá durante las horas del día.

En efecto, el hermosísimo casco antiguo viene sufriendo un proceso de restauración arquitectónica y monumental que hará de este encantador lugar uno de los sitios coloniales más preciosos del mundo. Hagan de cuenta, Cartagena de Indias. Mas, entretanto, como en el cuento de la “casa tomada” de Julio Cortázar, la tromba de proyectos inmobiliarios viene arrinconando a la pobrería. Es frecuente ver en las ventanas de los edificios desvencijados, letreros denunciando que las pocas playas que restan del casco antiguo (y que eran su único espacio de esparcimiento dominical) están siendo adoquinadas. Es el precio de la restauración urbana que generalmente pagan los pobres y beneficia sólo a constructores e inversionistas. Muestra de ello es el infortunado (a mi juicio) tramo de la Avenida de los Poetas que actualmente se construye sobre el mar, rodeando el casco antiguo de la ciudad, cuyo único fin es conectar la calzada de Amador (donde se desarrollan lujosos proyectos inmobiliarios a partir de costosos rellenos marinos, contraviniendo la normatividad vigente y atentando contra ecosistemas frágiles, según los expertos) con la cinta costera de la Avenida Balboa, para que los encopetados propietarios de los nuevos condominios no tengan que enfrentarse con la fealdad de la pobreza (del barrio del Chorrillo) en su camino hacia la zona bancaria, comercial y residencial de Punta Paitilla. Pero es que los banqueros, los inversionistas y sus abogados sólo buscan su propio beneficio como quedó dicho. A lo mejor Balboa, el descubridor del Pacífico, prefiguró las marrullerías de los letrados cuando escribió al rey de España (según refiere Arciniegas), que: "V.A. mande proveer que ningún bachiller en leyes pase a estas tierras, so una gran pena, porque no ha pasado ninguno que no sea diablo, y tenga vida de diablos, y no solamente ellos son malos, sino que hacen y tienen forma para que haya mil pleitos y maldades..."


Sin embargo el descanso dominical no distingue clases sociales, de suerte que mientras terminan de cercar con el horroroso viaducto de marras lo que resta de las playas del casco antiguo de Panamá, los habitantes del Chorrillo seguirán siendo felices haciendo sus asados dominicales con cerveza, balón de fútbol y música de reguetón a todo volumen, ante la mirada lejana de los turistas que disfrutan sus manjares exquisitos en los estupendos restaurantes de ese sector de la ciudad.


 
(Fotos del Casco Antiguo de Panamá, Agosto 2013. Fotos de H. Darío Gómez A.)

4 comentarios:

  1. Si nosotros lo hicimos casi todo en taxi alquilado por dia.

    Cuando los sentires permitan hare limpieza de fotos antiguas y te mostrare cuando estuve por alli, ja ja era joven, bastante joven

    Me impresiono la catedral con su altar de oro,nos explico el taxista que en la epoca de la conquista y luego pirateria lo habian cubierto con una pared asi burlaban a los ladrones.

    Cariños

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  2. Cómo no, querida Martha. La ciudad de Panamá también fue víctima del pillaje de la "hermandad del Caribe".

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  3. No puedo negarte que fue gratisimo cruzar el Canal.
    Tuve la suerte de poderlo hacer de noche y de día.( de mas esta decir que m ex era capitan de ultramar no???

    Y nos llamo la atencion la comunidad asiatica en lo que tiene que ver con los negocios, por acá fue tradicional la colectividad judía, aun que ahora hay de todos los lugares del mundo.

    Y......no te puedo negar que a pesar de los años recuerdo el sabor de la LANGOSTA!!!!!

    Eso si impresionadisima por la cantidad de pesqueros balleneros que vimos, era doloroso.
    Ya que tuve la suerte, asi lo decian los marineros con años en el mar, pude ver un casal de ballenas en el Pacífico, retozando,paramos las maquinas para no asustarlas, pero igual creo que ellas lo intuyen.
    Al ver esos lanchones remodernos te das cuenta que la ballena no tiene la menor defensa.

    Un abrazo

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    1. Es una lástima por las ballenas. En nuestra costa pacífica, particularmente en el Chocó, es aún frecuente ver las ballenas criando sus ballenatos al amparo del frío austral.

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