martes, 26 de marzo de 2013

Avisos Clasificados






A veces me da por leer los avisos clasificados del periódico. Particularmente la sección de arrendamiento de inmuebles. Si bien no es un ejercicio mental provechoso, al menos me actualiza en cuanto a la especulación inmobiliaria se refiere. Me hace sentir importante, algo así como un zar del metro cuadrado, aunque mi análisis se limite al mercado de vivienda del ciudadano de a pie. O sea, al precio del refugio que a duras penas puede conseguir con su escaso presupuesto y a título precario, un humilde peatón.

Hay de todo:

En los Alcázares, por ejemplo, se arrienda una habitación a persona sola (y triste);

en Chapinero alquilan un cuarto a dama seria y honorable que trabaje (ojala fea);

arriendan en Palermo sur un apartamentito con entrada independiente a pareja sin animales: (piojos, pulgas, amibas y tenias no cuentan);

hay cupos en Teusaquillo para estudiantes diurnos (sin hábitos nocturnos, preferiblemente sin sueños);

dama responsable (de tres hijos seguramente) comparte habitación, todo incluido, con extranjero en Santafé, recibe dólares y euros;

también se arrienda una pieza con baño en la Candelaria a pareja sin niños (está proscrita la alegría y prohibida la risa);

mas yo me pregunto: ¿en esas condiciones, habrá algún motivo para reír?

(Créditos foto: vidalaboralalos40, www.flickr.com)

lunes, 18 de marzo de 2013

Pequeñas narraciones intrascendentes XXIX






Clase de historia en tercero de primaria

El peatón cuenta que......
En mi curso todos queríamos ser Neil Armstrong, el primer humano en pisar suelo extraterrestre. Nadie admiraba a Edwin Aldrin que fue el segundo, menos todavía a Michael Collins que ni siquiera tocó la luna. ¿A propósito, quién era el tal Collins?

Pero es que en la primaria (como en la vida competitiva y absurda que llevamos) el que no llega en primer lugar no cuenta. A los ocho años de edad “se es o no se es” y punto. Y yo era Neil Armstrong, el astronauta que todos recuerdan.

Mas ocurre que de vez en cuando los exploradores interplanetarios interceptan mensajes lejanos que atraviesan fugazmente el universo como una interferencia onírica. Algunos de esos mensajes difusos hablan de conquistadores arriesgados que descubrieron nuevos mundos, otros discurren sobre generales valerosos que lucharon por la independencia de sus galaxias, algunos más hablan de traiciones cobardes, de ejecuciones ejemplarizantes, de bajas del enemigo y de cosas por el estilo.  Pero un astronauta prudente no presta atención a tales interferencias mientras reconoce el paisaje lunar para plantar la bandera ingrávida, salvo que, como sucedió en el colegio Calasanz de Bogotá ese martes 22 de julio de 1969 a las dos de la tarde (apenas dieciocho horas después del alunizaje), el mensaje en cuestión estaba dirigido, sin lugar a dudas, al explorador de marras.

- Por última vez, señor Gómez, cómo se llamaba el primer español, marinero de La Pinta, que avistó tierra americana? - preguntó insistente la señorita Teresa, mi profesora del tercer grado.

Sin embargo, ese  tipo de información clasificada no estaba disponible a la sazón para el comandante Armstrong (alias Gómez), conque fue castigado de manera implacable con un fuerte tirón de oreja, tortura infame que era aplicada a los interrogados por las criaturas feroces de la especie docente del planeta primario o elemental que también llaman.

-Usted vive en la luna, Gómez- Sentenció la señorita Teresa, que, en estricto sentido (al menos en ese instante), tenía toda la razón.

Hoy, a cuarenta y tres años luz del suceso, muerto ya el comandante Neil Armstrong (el de verdad) que podría certificar la verdad de lo dicho, aún me duele la oreja izquierda cuando escucho mencionar el nombre de un tal Rodrigo de Triana, marinero de La Pinta. Y todo por no llevar puesto el casco de astronauta cuando tocaba.

Recuerdos del cosmos, rescatados del olvido entre el polvo interestelar.

(Créditos foto: de todogaceta.com, www.flickr.com)


miércoles, 13 de marzo de 2013

Mujer, ¿cuál es tu red?


Por H. Darío Gómez A. (blog participante en el Festival de blogs Colombia "La mujer en la red")

I. La mujer en la red
II. Mujer atrapada en la red
III. Red de la mujer
IV. Mujer que tiende la red
V. Mujer vestida con red
Mujer, ¿cuál es tu red?

I. - La mujer en la red
Mujer visible en el ciberespacio
Mujer disponible para la ciencia y para las letras
Mujer excluida de la red
Mujer emprendedora en la red
Mujer disponible en la red para el amor
con amor o sin amor
Mujer, ¿cuál es tu red?

II. - Mujer atrapada en la red
Mujer que cayó en la red de trata de personas
Mujer víctima de la red de mercaderes del cuerpo
Y del alma
Mujer atrapada en la red de mentiras
Mujer que se sobrepuso al aparejo tejido con el ardid
Y la autocompasión
Mujer, ¿cuál es tu red?

III.- Red de la mujer
Red de solidaridad con la mujer vulnerable
Y vulnerada
Red de amigas para matar el tiempo
Red de espionaje a los maridos
Red de contrabandistas de sueños
Red de apoyo a las causas sin futuro
Mujer, ¿cuál es tu red?

IV. - Mujer que tiende la red
Mujer que echa la red al agua para pescar,
Para comer
Para dar y convidar
Mujer que tiende la red para atrapar,
Para cercar,
Para sujetar, para ahogar.
Mujer, ¿cuál es tu red?

V - Mujer vestida con red
Exuberante mujer vestida con prenda de malla
Para atraer
Tímida mujer con el cabello recogido en redecilla
Para llorar
Mujer, ¿cuál es tu red?
 

Créditos foto: de Dora Franco style="font-style:ita

El canario que descubrió que los trinos en twitter eran lo suyo

(Créditos foto: www.flickr.com) “A la abeja semejante, para que cause placer, el epigrama ha de ser pequeño, ágil, pica...