miércoles, 4 de noviembre de 2015

Aristóteles lo dijo... en Barbosa, Santander

(Obelisco de la plaza principal de Barbosa, Santander. Foto de www.ciudadesdecolombia.com)

A media hora de Chiquinquirá hay un pueblo que tiene fama injusta de paradero de buses, de sitio al lado de la carretera. Pero es mucho más. Es como un punto de encuentro y de fuga en la provincia de Vélez, Departamento de Santander. Los viajeros que llegan allí van generalmente de paso hacia otros destinos. Con todo, durante mis cincuenta y cuatro años de existencia creo haber pasado de largo, sin parar en Barbosa, unas treinta veces camino a Bucaramanga o de regreso hacia a la Capital de la República. 

Pero el domingo pasado fue diferente. Tuve la oportunidad de recorrer las calles de este simpático municipio, infortunadamente célebre por un concurso infantil de belleza en vestido de baño que han dado en llamar, “Miss Tanguita”.

Sin duda alguna Barbosa es un municipio pujante aunque no exento de contrastes. Por una parte, sus industriosos moradores se sienten orgullosos del prosaico evento de belleza infantil que los distingue, mas, por la otra, algún notable del pueblo amante de la filosofía, erigió en la plaza principal un hermoso obelisco coronado por el cóndor andino y adornado con relieves precolombinos donde se destaca un párrafo, bastante abstruso, de la “Ética a Nicómaco” de Aristóteles, acerca de la virtud y la justicia. Imposible algo más sublime. No obstante, tengo la impresión de que muy pocos ciudadanos de Barbosa se han tomado el trabajo de leer la máxima de Aristóteles, si bien (como la mayoría de las buenas gentes que habitan las tierras bravas de Santander), han interiorizado de manera intuitiva aquello de que la justicia es “la madre de todas las virtudes”. Conque no le ponen mucho cuidado a su obelisco aristotélico y más bien se ocupan de disfrutar el descanso dominical en las heladerías (muy buenas, por cierto) y los cafés del camellón del comercio.


Siendo así las cosas, reivindico de Barbosa su bellísimo obelisco que nos recuerda, con Aristóteles, que la virtud más necesaria para la salvación del mundo es la justicia; y por contraste (prosaico, si se quiere), destaco asimismo su delicia gastronómica sin par, menos metafísica, denominada “arepa quemona”, que es la felicidad misma en forma de torta asada de maíz pilado rellena de carne. ¡Exquisita! Aristóteles lo dijo y es cosa verdadera…

4 comentarios:

  1. Excelente Gomez...!Lo dijo Aristoteles y lo repitio Alvaro Gomez, tal vez por eso de ser Gomez...!! de todos modos reiviondico que la Justicia es el mayor anhelo y mas dificil en el ser humano.....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ciertamente, negrito, Alvaro Gómez fue un hombre lúcido a quien era importante escuchar. Su "acuerdo sobre lo fundamental", una suerte de imperativos categórico kantiano, ha sido la base para ponerse de acuerdo con el opositor.

      Eliminar
  2. Pues mereció la pena haber parado en Barbosa. Buena conjunción de atractivos para el cuerpo y para la mente. La filosofía nutre el espíritu pero una vez concienciados de la conveniencia de practicar la justicia y demás valores morales, sienta estupendamente una "arepa quemona" (se me ha hecho la boca agua con la descripción) , rematando con un buen helado, que es una de mis debilidades.

    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Compartimos, entonces, querida Chela, debilidades filosóficas y gastronómicas. Un fuerte abrazo, amiga.

      Eliminar

Los puntos susp......versivos

En el reino de las líneas, los puntos eran vistos con desconfianza. Y era natural, pues las líneas, siempre organizadas como un...