martes, 8 de febrero de 2011

Pequeñas narraciones intrascendentes XIV

El peatón cuenta que…


No hay nada más frío que un lunes bogotano al anochecer. Y a la entrada del supermercado, una muchacha menuda en traje de colombina ofrece degustaciones de café. La blusa vaporosa y la minifalda innecesaria exponen su piel trémula a la noche glacial. Aun así le alcanza el ánimo para regalarme una sonrisa franca, como respuesta a mi saludo exento de lujuria.

-¿por qué no te pones un saco? –le pregunto.
-no me dejan, es por el uniforme. –me responde tiritando.
-entonces toma un café de la degustación para que te calientes. –le aconsejo.
-no está permitido. –me dice con su voz de seda.
-hazte más adentro, alejada del sereno. –le insisto.
-este es mi sitio asignado; de aquí no me puedo mover. –me aclara con otra sonrisa, esta vez más dulce.
-¿qué clase de empleo es ese que somete a una niña a la inclemencia de los elementos, a la patanería de los administradores  y a la lascivia de los cafres? –me pregunto.
-el que me tocó aceptar. –responde la muchacha encogiendo los hombros desnudos que prefiguran sus brazos amoratados por el frío.

¡qué vaina, carajo!

foto de H. Darío Gómez A. Sierra Nevada del Cocuy 1,987

8 comentarios:

  1. Darío: No es extraño que una chica viva la injusticia, esta situación es como un diapazón, cuya repercusión se multiplica hasta el infinito. No es extraño que pase hambre, que pase frío, que pase cansancio.Lo extraño es que pase un hombre y se conduela de ella. ¿Te imaginas que pasaría si se multiplicase la sensibilidad de los que ven esto a diario y se condoliesen?
    Diré siempre, hasta el cansancio: ¡Por favor,que nos duelan los demás!
    Gracias por tu sensibilidad sobrino:La tía Ku

    ResponderEliminar
  2. Así es tía Ku, únicamente los valores de solidaridad, empatía y alteridad nos hacen humanos. Gracias a tí por el comentario tan generoso.

    ResponderEliminar
  3. Seguramente la muchacha está contratada por una de esas mal llamadas "cooperativas de trabajo asociado" que birlan a sus "asociados" los mínimos derechos laborales y la dignidad.

    ResponderEliminar
  4. BUENAS TARDES

    CON PERMISO

    Y si, De acuerdo con usted Don Dario y con los comentarios. Y ni hablar de los modelos esos de salario integral, que son una verguenza para el pais. ¿Que es lo que pasa aqui? ¿Por que vivimos tan atrazados en cosas tan tan tan elementales como es el respeto y el derecho de un ciudadano a tener trabajo digno y bien pago? Estas impulsadoras, pobrecitas, vienen contratadas por unos señores con una ignoracia atrevida, respaldada por el dinero. Las dejan semi-empelotas y ellos creen que eso hara que sus productos se vendan mas. Para mi, con todo el respeto que se merecen, es casi, casi como una prostitucion, porque no les falto casi nada para acostar a esta chicas con los clientes. ¡Hijueputa vida Don Dario hasta cuando tanta guevonada en Colombia! Es que no damos pie con bola. Y los Colombianos nos creemos listos, y no...Somos pendejos!!! Como decia mi abuelita: "Se las pisan y preguntan de quien son!!"

    UN SALUDO

    STAROSTA
    (UN PRODUCTO DE SU IMAGINACION)

    ResponderEliminar
  5. A mi tampoco me cabe duda, Starosta, de que los cafres utilizan a estas muchachas vulnerables casi como objetos sexuales para atraer a sus clientes, muchos de ellos viejos verdes que las agreden con su lascivia. Mas de una vez me he enfrentado a estos tipos en los supermercados por ese motivo.

    ResponderEliminar
  6. En tan pocas palabras tantas cosas dichas para tan poca dicha

    ResponderEliminar
  7. Bienvenida a este, tu espacio, Luz María. Estoy seguro de que lo enriquecerás con tu inteligencia y sensibilidad.

    ResponderEliminar

El canario que descubrió que los trinos en twitter eran lo suyo

(Créditos foto: www.flickr.com) “A la abeja semejante, para que cause placer, el epigrama ha de ser pequeño, ágil, pica...