jueves, 13 de mayo de 2010

Guía zurda de Bogotá IV





Don Julio, el fotógrafo de la Plaza de Lourdes
(1999)

Don Julio es el fotógrafo emblemático de la Plaza de Lourdes. Entre “hippies” cincuentones pasados de moda, hombres-árbol que venden algodón de dulce, indios pieles rojas aclimatados en el cono sur y hermosas gitanas de alguna tribu Rom sobrevive, imperturbable, la cámara “Kodak al minuto” de don Julio.  

Allí se comercian joyas de plata y bisutería, se venden globos y ringletes multicolores, se danza la invocación a la lluvia, se cuentan cuentos, se dice la buena ventura y, claro está, se hacen fotografías, -con palomas o sin ellas-. La iglesia de Nuestra Señora de Lourdes contempla impasible el panorama, como si sus grandes vitrales alemanes, su torre cuadrangular, la ornamentación de sus cornisas y sus arcos de ojiva estilo gótico, fueran dignos de mejor compañía.

Sobrevive allí también don Julio, hombre casi centenario como su cámara “foto agüita”, pero enamorado del oficio. Este personaje encantador tiene en su orgulloso haber, fotos de Jorge Eliécer Gaitán, el caudillo del pueblo; de Luz Marina Zuluaga, Miss Universo del año 1958; de mi general Gustavo Rojas Pinilla, y miles de rostros más que posaron alguna vez para su lente curiosa. Como experto en el arte de la imagen, don Julio sabe que la belleza está en el ojo que mira. Pero sus ojos cansados confunden a veces las imágenes del recuerdo con las que capta su lente. De modo que con frecuencia los soldados en uso de licencia salen retratados con galones de general, las muchachas lucen en las fotos  de carné como reinas de belleza, y los hombres pusilánimes muestran en el papel una gallardía inverosímil.  

Yo mismo he sido retratado dentro de un corazón sangrante con un letrero que dice: “Corazón de mi vida, cuando esta foto te hable, ya no te quiero.”

PD: Don Julio ya abandonó este mundo, pero le sobreviven en el oficio otros jóvenes setentones con tecnología de POLAROID.

Foto 1, don Julio, tomada por H. Darío Gómez A.  Foto 2, el peatón con el corazón de su vida, tomada por don Julio.

2 comentarios:

  1. ¡Hola Dario!
    El comentario que dejaste en la página de mi blog sobre los fotografos del minuto o "minuteros", me trae ahora hasta tu literaria reseña, en la que también recuerdas a estos entrañables fotografos que eran todo un símbolo en parques y plazas y que ahora empiezan a reaparecer en algunos lugares.
    Un fuerte abrazo.

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