viernes, 16 de marzo de 2012

Pequeñas narraciones intrascendentes XXII


 

EL GUARDABARRERA DE LA 163

 

Realmente no se puede decir que en la sabana de Bogotá hay tren.  La flota en operación consiste en dos locomotoras a vapor y un autoferro que arrastra los vagones inefables del Turistren que viaja hasta Zipaquirá. También hay una locomotora diesel al servicio del tren de carga de las Acerías Paz del Río, en Boyacá.  El primero, esto es, el tren turístico, mantiene itinerarios regulares durante los fines de semana, pero el de carga parece un fantasma que se desliza como un condenado impredecible entre las brumas de la madrugada sabanera. Lo demás es nostalgia.  

 

Pero a decir verdad, da mucha rabia que nuestra clase política, roñosa y burocrática, haya abandonado un medio de transporte tan eficiente sólo para favorecer los intereses de sus socios, los transportadores por carretera.  Volveremos algún día sobre esto. Lo cierto es que así sean cuatro "cafeteras" que ruedan de vez en cuando sobre los rieles oxidados del ferrocarril del norte, es preciso mantener un ejército de custodios para gobernar los palenques de los pasos a nivel que cruzan la línea del altiplano cundiboyacense. Tal es el oficio del guardabarrera de la calle 163 con avenida novena.

 

Al pie de la caseta amarilla y azul que guarece al funcionario vial de los rigores del clima hay un anuncio mesiánico de la extinta empresa Ferrovías de Colombia (fue liquidada en 2007) donde se lee: “Vuelve el tren”. Y a falta de algo mejor que hacer, el guardabarrera de la calle 163 cultiva en el solar  de  doce metros cuadrados donde se erige la caseta, un pequeño jardín de geranios blancos y rojos embutidos en tarros de galletas Noel, a manera de altar para mantener viva la ilusión por el regreso del tren, que, como el Salvador anticipado por los profetas, nos librará de la inmovilidad inveterada que nos agobia.

 

El tren nunca volverá (ojalá me equivoque), mas la esperanza es lo que cuenta.

(Créditos foto: de Supersakolin, www.flickr.com)

9 comentarios:

  1. de verdad es una lástima, el estado del tren es un espejo, refleja nuestro estado de desarrollo

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  2. Te deseo un intenso y placido fin de semana acunado por la armonía del descanso.

    Me he paseado por el jardín del olvido y he reunido las flores más bellas que se han abierto a la luz de la esperanza para ti...

    Un abrazo de azucenas
    Un beso de azaleas
    Esporas de amistad
    Aromas de sentimientos

    Cuidalas con esmero

    María del Carmen



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    1. Como siempre Ma. del Cármen, muchas gracias por tu saludo tan cariñoso, que devuelvo doblado. Felíz semana.

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  3. Pues, como tú mismo dices !ojalá te equivoques!. No obstante Darío el asunto de fondo no es que el tren vuelva o no vuelva, el transfondo que lo inunda todo de oscuridad y tonos grises, es que una y otra vez vuelven los políticos con los mismos perfiles (y ahora hablo de España, no de Colombia, aunque en todas partes cuecen habas, como reza un conocido refrán popular) políticos que piensan más en sí mismos que en la gente de a pie a la que tienen que gobernar, de sonrisas esplendidas y bonitas palabras para nada, endogámicos, favoreciendo a los suyos en post del progreso general y del bien común, cargados de corrupción pero mirando para otro lado: Darío, en mi Comunidad Autónoma justo hay elecciones dentro de una semana, y da verguenza ajena ver y oir a los candidatos en campaña, con la cifra de paro más alta de la historia del pais, que vamos derechos hacía los seis millones de parados, que no es que sea alarmante, es peor: tremendamente doloroso, y sin embargo, enzarzados en dimes y diretes vacuos, mientras seguimos un mes tras otro en inevitable recesión.... también tendremos que plantar geranios rojos y blancos como el funcionario guardabarrera de la calle 163 para dar algo de color y esperanza, al fín y al cabo, de ilusiones se vive.
    Buen relato, pese al hondo pesar que encierra

    Besitos gordotes

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    1. Mi querida APM. Esa plaga de los politiqueros, politicastros y demás hierbas, es de la misma estirpe en ambos lados del océano. Por fortuna, aún quedan unos cuantos políticos probos, responsables y humanos que no nos dejan perder la esperanza. Gracias por tu visita. Siempre eres bienvenida.

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  4. Necesitamos el tren, necesitamos administradores y dirigentes con imaginacion y capacidad, necesitamos gobernantes honestos... nos jodimos.
    Ricardo Posada

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  5. Los rododendros ya han florecido
    coloreando de naciente primavera mi balcón
    y mi corazón sé vestirá de hojas de alegría.

    La alegría que este amanecer te envío
    sobre el dorado crepúsculo de la poesía
    para ser amonestado el silencio del vacío...

    Mis retinas se detendrán
    en la estación con más acuarelas
    que han podido brotar
    de la ágil paleta del pintor...

    Un beso con sabor a inaugurada primavera

    María del Carmen


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