Cien años del barrio San francisco Javier de Bogotá, AMDG
(Foto de H. Darío Gómez A.) Un espectro se cernía sobre Bogotá durante la primera década del siglo pasado: el espectro de la clase obrera. Para conjurar ese fantasma y “A mayor gloria de Dios” , cómo no, la Compañía de Jesús importó de España a mediados de 1910 al padre José María Campoamor, S.J., quien debía establecer una obra social que lograra "la redención moral, económica e intelectual de la clase obrera" , es decir, adoctrinar a los trabajadores y a sus "Marías" para que no surgiera de su seno, pongamos por caso, una Flora Tristán, una Rosa Luxemburgo o peor aún, una vernácula María Cano que pusiera en peligro la propiedad privada. En otras palabras, se buscaba aplicar la doctrina social de la iglesia contenida en la encíclica “Rerum Novarum” del papa León XIII, con el fin de erradicar cualquier brote comunista del incipiente movimiento obrero capitalino, cuyas condiciones de vida bastante precarias constituían un caldo de cultivo (como dice...
de verdad es una lástima, el estado del tren es un espejo, refleja nuestro estado de desarrollo
ResponderEliminarta cual, Yema.
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ResponderEliminarTe deseo un intenso y placido fin de semana acunado por la armonía del descanso.
Me he paseado por el jardín del olvido y he reunido las flores más bellas que se han abierto a la luz de la esperanza para ti...
Un abrazo de azucenas
Un beso de azaleas
Esporas de amistad
Aromas de sentimientos
Cuidalas con esmero
María del Carmen
Como siempre Ma. del Cármen, muchas gracias por tu saludo tan cariñoso, que devuelvo doblado. Felíz semana.
EliminarPues, como tú mismo dices !ojalá te equivoques!. No obstante Darío el asunto de fondo no es que el tren vuelva o no vuelva, el transfondo que lo inunda todo de oscuridad y tonos grises, es que una y otra vez vuelven los políticos con los mismos perfiles (y ahora hablo de España, no de Colombia, aunque en todas partes cuecen habas, como reza un conocido refrán popular) políticos que piensan más en sí mismos que en la gente de a pie a la que tienen que gobernar, de sonrisas esplendidas y bonitas palabras para nada, endogámicos, favoreciendo a los suyos en post del progreso general y del bien común, cargados de corrupción pero mirando para otro lado: Darío, en mi Comunidad Autónoma justo hay elecciones dentro de una semana, y da verguenza ajena ver y oir a los candidatos en campaña, con la cifra de paro más alta de la historia del pais, que vamos derechos hacía los seis millones de parados, que no es que sea alarmante, es peor: tremendamente doloroso, y sin embargo, enzarzados en dimes y diretes vacuos, mientras seguimos un mes tras otro en inevitable recesión.... también tendremos que plantar geranios rojos y blancos como el funcionario guardabarrera de la calle 163 para dar algo de color y esperanza, al fín y al cabo, de ilusiones se vive.
ResponderEliminarBuen relato, pese al hondo pesar que encierra
Besitos gordotes
Mi querida APM. Esa plaga de los politiqueros, politicastros y demás hierbas, es de la misma estirpe en ambos lados del océano. Por fortuna, aún quedan unos cuantos políticos probos, responsables y humanos que no nos dejan perder la esperanza. Gracias por tu visita. Siempre eres bienvenida.
EliminarNecesitamos el tren, necesitamos administradores y dirigentes con imaginacion y capacidad, necesitamos gobernantes honestos... nos jodimos.
ResponderEliminarRicardo Posada
Si, hombre Ricardo, nos jodimos.
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ResponderEliminarLos rododendros ya han florecido
coloreando de naciente primavera mi balcón
y mi corazón sé vestirá de hojas de alegría.
La alegría que este amanecer te envío
sobre el dorado crepúsculo de la poesía
para ser amonestado el silencio del vacío...
Mis retinas se detendrán
en la estación con más acuarelas
que han podido brotar
de la ágil paleta del pintor...
Un beso con sabor a inaugurada primavera
María del Carmen