(Foto de H. Darío Gómez A.) Un espectro se cernía sobre Bogotá durante la primera década del siglo pasado: el espectro de la clase obrera. Para conjurar ese fantasma y “A mayor gloria de Dios” , cómo no, la Compañía de Jesús importó de España a mediados de 1910 al padre José María Campoamor, S.J., quien debía establecer una obra social que lograra "la redención moral, económica e intelectual de la clase obrera" , es decir, adoctrinar a los trabajadores y a sus "Marías" para que no surgiera de su seno, pongamos por caso, una Flora Tristán, una Rosa Luxemburgo o peor aún, una vernácula María Cano que pusiera en peligro la propiedad privada. En otras palabras, se buscaba aplicar la doctrina social de la iglesia contenida en la encíclica “Rerum Novarum” del papa León XIII, con el fin de erradicar cualquier brote comunista del incipiente movimiento obrero capitalino, cuyas condiciones de vida bastante precarias constituían un caldo de cultivo (como dice...
Hola Darío: Ha sido un tanto arduo el comenzar a adaptarme a vivir en este tan diferente país, Principalmente por haber dejado atrás todo lo que fue mi vida, hasta el día 28 de abril.
ResponderEliminarDe pronto, estando en el aeropuerto, contemplé mis dos maletas y me dije : "ha esto se redujo mi existencia ".
Pero, bueno, en cierta forma he comenzado una nueva etapa (a estas alturas)completamente distinta. La mujer sola y aislada que era ,se quedó en México,
Ya te contaré como me la paso por acá.
Lo único que te puedo decir es lo siguiente : "que mal repartido está el dinero en el mundo"
Recibe un saludo cariñoso de esta vieja mujer que siempre te recuerda; DK
Siempre es un placer leerte, tía Ku. Quedo muy pendiente de tus crónicas viajeras, ahora desde el primer mundo. Besos.
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