Se murió el papá Noel de los colombianos
(foto cortesía de La silla Vacía) Pero nos dejó de regalo su legado “Yo había puesto en mi pecho un letrero que decía: cerrado por demolición. Y aquí me tiene usted pintando las paredes y abriendo las ventanas” C. Pellicer Carlos Gaviria Díaz, o papá Noel, como le decían candorosamente mis hijos, hizo con su ejemplo de vida una cosa muy rara aquí en Colombia: nos recordó que todavía existe en el sector público gente sabia, decente, leal, metódica y coherente. ¿Quién no puede decir que este San Nicolás laico y librepensador (porque a decir verdad era igualito a papá Noel), nos hizo el milagro de devolvernos la esperanza en la probidad de las instituciones? La justicia social fue, sin duda, la preocupación más urgente del maestro Gaviria Díaz. Y quizá había otra coincidencia de Gaviria Díaz con San Nicolás de Bari, (aparte del parecido físico que ponen de presente mis hijos), en su opción de vida a favor de los desvalidos. Son memorables sus ideas democr...
Me encanto, tal cual y....mucho más, pero un día tuve que pasar a dejar de ser peaton.
ResponderEliminarTe dire que como pensaba mi padre el vehiculo es....divertimento, y asi lo uso el y así lo use y uso yo.
Pero mis hijos no, todo cambia, todo cambia.
Asi que te doy la razon y aplauado.
Cariños
CECY lo explica muy bien, paso por paso, ademas es un placer leerla.
Así como tu padre y como tu, querida Martha, el automovil es para mí un divertimento. De hecho, el utilitario que permanece entre semana descansando burocráticamente en el garaje de mi casa, sólo es usado los fines de semana para huir del caos de la metropoli. Un abrazote.
Eliminarmuy muy buen blog, lo disfrute muchisimo. te dejo el mio. www.50postdeunreinoalien.blogspot.com
ResponderEliminarmuchos besos, nos seguimos
Vale, Jackie, por allá me asomaré con mucha curiosidad. Gracias por tu visita.
Eliminartu escrito es una radiografía del automovilista medio, ostentando sus logros y gustos, de paseos en su auto, sabias que alguna vez hice lo mismo?, ahora en cambio he regresado a mis tiempos de universidad CAMINAR, igual que lo hacia antes por necesidad económica, ahora por salud, el tiempo da cuenta de todo y de todos, saludos mi querido Peatón
ResponderEliminar"El tiempo da cuenta de todo y de todos". Me gusta mucho esa sentencia, Amalia. Besos.
EliminarJaja viva esta libertad tan pedestre. Me gusto mucho tu post de esta semana. Mientras Dios nos de salud seguiremos siendo participes de esa libertad.
ResponderEliminarMuy cierto, gracias por visitarme. Exitos.
EliminarHoy abrí mi blog, (al que tengo un poco descuidado?,leí tu comentario y vine a visitarte, me ha gustado todo lo que he leído,volveré, no es una amenaza sino un hecho.
ResponderEliminarBesitos y hasta pronto.
Gracias, María Eugenia. Siempre serás bienvenida a este espacio pedestre. Aprovecho para felicitarte por esa extraordinaria condición de mujer.
EliminarGracias peatones por no enrarecer el aíre, ni lanzarnos al rostro ese agobiante humo que nos indigna.
ResponderEliminarGracias por pasar tarareando una pegajosa melodía, siempre optimizando el momento.
Gracias por ensanchar el mundo natural, por incentivar a la industria zapatera y por incrementar esos holas y esos adioses que purifican el alma.
Gracias sobrino por ser tener unas patotas y caminar lo que yo ya no puedo.
Por eso y más te quiere tu tía Ku
patotas del número 44 (12 EUA) para caminar aprendiendo a tu lado, mujer maravillosa. Un abrazote, tía Ku.
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ResponderEliminar¡¡Feliz día de la mujer para ti!!
Siempre hay una mujer a nuestro lado, madre, hermana o amante esposa.
Ante ella hoy me inclino rindiendo mis respetos y admiración.
Una mujer no merece un día para honrarla, sino toda una vida para ensalzarla,
porque es maravillosa creación del Señor para germinar el cielo.
Un abrazo
María del Carmen
Sabias tus palabras, María del Carmen. Acá en mi blog, tamién dejé una flor para tí, mujer espléndida.
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